
Acerca de…
iNudismo es un espacio dedicado a difundir y compartir el conocimiento sobre nudismo, naturismo y desnudo artístico, promoviendo respeto y comprensión hacia estas formas de expresión.
Día del cine español
Desde unos años atrás se celebra cada seis de octubre el «Día del cine español» con el que se pretende reconocer el trabajo de los profesionales del sector cinematográfico, su influencia e importancia en la vida cultural y social española, así como el papel que ha desempeñado, y sigue desempeñando, el cine español.
Esta efeméride me presta una ocasión inmejorable de presentar algunas de las películas españolas que contienen escenas de nudismo, que recrean momentos y lugares donde la práctica del nudismo es natural ya sea realizada de forma individual o colectiva, o cuyos argumentos giran en torno al desnudo individual o colectivo de uno o varios actores/actrices, y donde el desnudo es parte importante, causa y efecto, e incluso la clave del desarrollo argumental de dichas películas.

Tú solo. Documental 1984 – 94 m. Director: Teo Escamilla.
Intérpretes: José Miguel Arroyo “Joselito”, José Moratalla, Lucio Sandin.
La vida cotidiana de un grupo niños y adolescentes que sueñan con ser figuras en el mundo del toreo. Un filme documental protagonizado por los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Madrid, que muestra el lado humano del torero: sus emociones, sensaciones, sacrificios…
El Rey pasmado. Drama. Cine de época 1991 – 110 m. Director: Imanol Uribe.
Intérpretes: Gabino Diego, Juan Diego, María Barranco.
Historia ambientada en el siglo XVIII en la corte del rey de España Felipe IV, y basada en una novela del escritor Gonzalo Torrente Ballester. El Rey se queda pasmado al contemplar el cuerpo desnudo de Marfisa, la prostituta más bella de la villa y corte, en presencia de su amigo el conde de Peña Andrada. Después pretende ver también desnuda a la Reina.
Los gusanos no llevan bufanda. Comedia. 1991 – 96 m. Director: Javier Elorrieta.
Intérpretes: Clayton Rohner, Cristina Piaget, Anthony Perkins.
A pesar de no caracterizarse por una aguda inteligencia ni tampoco por su valor, Adam Kent es designado por sus superiores en Nueva York para transportar a España unos documentos altamente secretos. Esposado al maletín en el que han introducido el material citado, Kent llega a Madrid sin sospechar que desde ese instante, se convertirá en el blanco buscado por árabes, militares, policías e, incluso, sus propios compatriotas.
Jamón, jamón. Comedia 1992 – 95 m. Director: Bigas Luna.
Intérpretes: Javier Bardem, Penépole Cruz, Stefania Sandrelli.
José Luis es el hijo de un acaudalado que posee una fábrica de ropa interior masculina, en la que trabaja su novia Silvia. Cuando ella se queda embarazada, él promete casarse con ella a pesar de la oposición de sus padres. Con el fin de frustrar esa boda no deseada, la madre decide contratar a un joven aspirante a torero para que seduzca a la joven.
Los años bárbaros. Comedia 1998 – 120 m. Director: Fernando Colomo.
Intérpretes: Jordi Mollà, Ernesto Alterio, Hedy Burres.
Dos jóvenes estudiantes universitarios son enviados a un campo de trabajo por realizar pintadas contra el régimen de Franco, pero consiguen escaparse gracias a la ayuda de un francés especialista en fugas. Empezarán entonces un viaje por España con unas chicas norteamericanas que simpatizan con sus ideas.

París-Tombuctú. Comedia 1999 – 107 m. Director: Luis García Berlanga.
Intérpretes: Michel Piccoli, Concha Velasco, Juan Diego.
Michel des Assantes, prestigioso cirujano plástico parisiense, comprueba un buen día que ha tocado fondo: al hastío de una vida con una esposa a la que no ama, un hijo que le es ajeno y unos amigos a los que desprecia, se une ahora la imposibilidad de batallar en lo que considera su última trinchera: el sexo. Sin ánimo para quitarse la vida, Michel compra la bicicleta de un estrafalario ciclista que se disponía a iniciar la travesía París-Tombuctú.
Al sur de Granada. Comedia 2003 – 111 m. Director: Fernando Colomo.
Intérpretes: Matthew Goode, Verónica Sánchez, Guillermo Toledo.
A principios de los años veinte, Gerald Brenan, un joven idealista inglés, de familia noble, que aspira a ser escritor, llega a Yegen, un pueblecito de la Alpujarra granadina. Su propósito es aislarse del mundo, con dos mil libros como única compañía, y olvidarse de su etapa como oficial del ejercito británico en la I Guerra Mundial. Allí encuentra no sólo la paz que necesita para leer y escribir, sino también el amor de Juliana, una sensual adolescente. Su estancia en Andalucía le aporta una nueva visión del mundo. La alegría de vivir de sus habitantes y su pasión por la literatura española marcarán para siempre su vida y su obra.
Desnudos desnudos. Romance 2003 – 95 m. Director: Juan Manuel Chumilla Carbajosa.
Intérpretes: Roberto Alcaraz, Salvador Cuevas, Carmen Galisteo.
Salvador es un fotógrafo que prepara una exposición sobre desnudos y busca modelos. Su crisis de pareja con Raquel se agudiza con la aparición en su estudio de las chicas que contestan al anuncio: Esperanza, Sara y Caty; tres mujeres atractivas pero completamente distintas. Mientras Salvador se encierra con ellas intentando retratar el alma femenina, Raquel acepta la invitación a cenar de Roberto, su antiguo novio, que está de paso por la ciudad. Salvador y Raquel se adentran así en una aventura de sentimientos contradictorios en el desesperado intento de poner a prueba su relación, de sublimar sus frustraciones o de encontrarse a sí mismos.
Un Franco, 14 Pesetas. Comedia 2006 – 105 m. Director: Carlos Iglesias.
Intérpretes: Carlos Iglesias, Javier Gutiérrez, Nieve de Medina.
España 1960. Dos amigos, Martín y Marcos, deciden marcharse a Suiza en busca de trabajo. Dejan a sus familias en España y emprenden un viaje hacia una nueva vida en la Europa del progreso y las libertades. Allí descubrirán una mentalidad muy diferente a la que deberán adaptarse, trabajando como mecánicos en una fábrica y viviendo en un pequeño pueblo industrial.
Los años desnudos. Clasificada S. Comedia 2008 – 109 m. Director: Félix Sabroso, Dunia Ayaso.
Intérpretes: Candela Peña, Goya Toledo, Mar Flores.
Madrid, año 1975. Tres mujeres en la treintena comienzan a hacer cine, tras haber dado sus primeros pasos en el Cabaret, la publicidad, etc. Lina, Sandra y Eva poseen distintas procedencias, pero las tres son mujeres atractivas que trabajan exclusivamente en el cine clasificado “S” que se produjo en España durante la transición entre los años 1976 y 1983.
El artista y la modelo (L’artiste et son modèle). Drama 2012 – 104 m. Director: Fernando Trueba.
Intérpretes: Jean Rochefort, Aida Folch, Claudia Cardinale.
Verano de 1943. En un lugar de la Francia ocupada, no lejos de la frontera española, vive retirado un viejo y famoso escultor que se siente hastiado de la vida y de la locura de los hombres. Ya nada es capaz de animarle, de servirle de estímulo. Sin embargo, con la llegada de una joven española que se ha fugado de un campo de refugiados y que le servirá de musa, renace en él el deseo de volver a trabajar y esculpir su última obra.
Cortometraje: Studies on Hysteria
La historia gira en torno a Adam, un joven empleado de correos, que vive en aislamiento absoluto en un pueblo antiguo pero bastante idílico. Lo especial de este mundo es que todos los residentes viven en completa desnudez.
En uno de sus paseos semanales en el bosque circundante Adam encuentra algo extraño en un claro. Para Adam la idea es bastante clara: se trata de una obra maestra de la artesanía. Después de haber inspeccionado el objeto secreto en su casa por un tiempo, se encuentra con que gratamente se aferra a sus piernas.
La inseguridad se apodera de Adam. ¿Los aldeanos aceptarán la nueva apariencia de Adam? Después de algún tiempo de meditación, Adam se planta en la puerta de la iglesia con su nuevo orgullo – un par de jeans – para presentarlo en público. Una monstruosidad en un mundo en el que ningún alma humana jamás ha visto una pieza de ropa. Los habitantes del pueblo reaccionan en estado de shock ante el objeto milagroso y rápidamente deciden que no pueden tolerar tal cosa en su comunidad.
Orgulloso de sí mismo y su pasión Adam decide – contra todas las resistencias – continuar desafiando a la comunidad exhibiendose con sus jeans, no importa lo que cueste…
Cine y nudismo: Cuando la pantalla se quitó la ropa
Durante más de un siglo, el cine y el cuerpo desnudo han mantenido una relación tensa, fascinante y contradictoria. El nudismo en la gran pantalla nunca ha sido solo piel: ha sido una excusa, un manifiesto político, un símbolo de inocencia y, sobre todo, un espejo de lo que cada época consideraba moral o inmoral.
Aunque hoy tendemos a mezclarlos, conviene distinguir dos cosas. Una es el desnudo como recurso narrativo, que puede ser erótico, dramático o provocador. Otra es el cine de temática nudista o naturista, que defiende la desnudez no sexualizada como una forma de vida ligada a la naturaleza, la libertad y la salud. La historia del cine es, en gran parte, la historia de cómo la segunda intentó abrirse paso usando la primera como caballo de Troya.

Los orígenes: la coartada educativa
Los primeros desnudos aparecen casi con el invento del cine. En 1915 Inspiration se convirtió en una de las primeras películas de ficción no pornográfica en mostrar un desnudo frontal femenino. Para que la censura lo permitiera, la historia se disfrazaba de arte: la protagonista era una modelo que posaba para escultores.
Esa fue la estrategia durante décadas. Cuando Hollywood impuso el estricto Código Hays en 1934 que prohibía cualquier desnudez, el cine nudista encontró un resquicio legal. Si la película tenía un fin «educativo, etnográfico o sobre salud», se podía mostrar. Así nació un subgénero entero de falsos documentales.
Títulos como This Naked World (1933), Elysia Valley of the Nudes (1933) y el más famoso de todos, Garden of Eden (1954), seguían la misma fórmula: una pareja con problemas llega a un campamento nudista y descubre los beneficios de vivir sin ropa. La cámara recorría cuerpos jugando al voleibol o nadando, siempre con la coartada de que estaba documentando un estilo de vida sano. Era nudismo de postal, blanco, feliz y muy vigilado para no cruzar la línea de lo erótico.
Los 60 y 70: la ropa cae con los muros
La revolución no vino de los campamentos, sino de la calle. El colapso del Código Hays en 1968, mayo del 68, la revolución sexual y la contracultura hicieron que el cine ya no necesitara excusas.
Europa tomó la delantera. Suecia escandalizó a mundo con Un solo verano de felicidad (1951) y Bergman rompió tabúes con El silencio (1963). En ese momento el desnudo dejó de ser un truco para atraer al público a salas de mala muerte y se convirtió en un lenguaje autoral.
Michelangelo Antonioni en Blow-Up (1966) usó el cuerpo desnudo como símbolo de modernidad y ambigüedad. Denis Hopper en Easy Rider (1969) y el documental Woodstock (1970) mostraron el nudismo colectivo no como algo perverso, sino como un acto político de rechazo a la guerra de Vietnam y al capitalismo. Estar desnudo era decir: no tengo nada que esconder, vuelvo a lo esencial. Fue la edad de oro del nudismo en pantalla. Por primera ver, el nudismo no se escondía: se reivindicaba.

De los 80 a hoy: entre el reclamo y la normalización
Con la llegada del video, el desnudo se banalizó. Durante los 80 y 90, Hollywood lo convirtió en un simple reclamo comercial, a menudo gratuito y desigual. Pero al mismo tiempo, directores como Bernardo Bertolucci, Pedro Almodóvar o Jane Campion empezaron a filmar el cuerpo desnudo con una naturalidad inédita, sin música sensual ni iluminación perfecta. El cuerpo ya no era perfecto, sudaba, tenía estrías y arrugas.
Y llegamos al siglo XXI, donde vivimos una paradoja curiosa. Nunca hemos visto tantos cuerpos desnudos en pantalla y, a la vez, nunca hemos sido tan puritanos en las plataformas. El cine independiente actual ha iniciado una segunda vuelta al nudismo auténtico.
Películas como Somersault (2004), The Tribe (2014), rodada íntegramente en lengua de signos y con desnudos frontales constantes pero totalmente desexualizados, o el cine español más reciente, proponen un nudismo cotidiano. La gente se desnuda no para seducir, sino porque se levanta de la cama, se va a duchar o se baña en el mar. Es un nudismo que no mira al espectador.
Ahí radica su importancia actual. En un momento en que Instagram censura un pezón femenino pero permite la violencia extrema, mostrar un cuerpo desnudo sin intención sexual se ha vuelto de nuevo un acto de rebeldía. El cine nudista nos recuerda que el cuerpo desnudo no es intrínsecamente pornográfico.
En definitiva, la historia del cine y el nudismo no es la historia de cómo el cine se volvió más atrevido, sino de cómo la sociedad aprendió, y a veces olvidó, a mirar el cuerpo humano sin culpa. Desde al coartada educativa de los años 30 hasta la naturalidad buscada hoy, la pantalla desnuda nos sigue preguntando lo mismo: ¿qué es lo que realmente nos incomoda, el cuerpo o lo que proyectamos sobre él?

Naked Pumpkin Run
Naked Pumpkin Run es un evento anual en ciertos municipios de los Estados Unidos donde los participantes desnudos corren un curso por una ciudad, con la cabeza adornada con calabazas talladas. Se han realizado carreras en Boulder, Colorado; Seattle, Washington; Portland, Oregon y Arcata, California.
El evento se remonta a un intento fallido del Récord Mundial Guinness de 1974 por parte de estudiantes de la Universidad de Colorado en Boulder.
12 de los 150 participantes fueron arrestados y acusados de exposición indecente en el evento de 2008. En 2009, la policía local amenazó a los participantes con cargos de exposición indecente y registro como delincuente sexual si eran arrestados durante la carrera. Las pocas personas que posteriormente participaron en la carrera llevaban suficiente ropa para evitar ser arrestadas, se suele organizar durante la noche de Halloween o fechas cercanas.
Editado por Juanjo Lagal – XII edición 15/10/2026
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